
Proquimur realizó una doble jornada técnica junto al especialista Franco Rossi
Proquimur reunió a productores, asesores y técnicos junto al fitopatólogo argentino Franco Rossi para analizar los principales desafíos sanitarios de una campaña de colza que se proyecta récord en Uruguay.
Con una superficie que se proyecta cercana a las 400.000 hectáreas, la colza se encamina a consolidarse como el principal cultivo de invierno en Uruguay. En este contexto de crecimiento, Proquimur realizó dos jornadas técnicas de salón junto al Dr. Franco Rossi, fitopatólogo de INTECH/CONICET (Argentina), para abordar los principales desafíos sanitarios que enfrenta el cultivo y compartir herramientas para su prevención y manejo.
“Fue una jornada súper enriquecedora, donde hubo un intercambio muy interesante entre técnicos, asesores, productores y también otras empresas. Ese tipo de instancias contribuye al éxito del cultivo y al control de enfermedades”, destacó Rossi.
Una oportunidad que también plantea desafíos
Durante su presentación, el especialista analizó el escenario actual de la colza en Uruguay, marcado por una fuerte expansión del área sembrada.
“Los números que hemos estado viendo son muy prometedores en cuanto a superficie sembrada. Eso será favorable para el retorno económico del país, pero también constituye un desafío. A medida que incrementamos la superficie sembrada, suelen incrementarse en la misma proporción algunos problemas, especialmente los asociados a enfermedades”, señaló.
El impacto de las enfermedades en el cultivo
Uno de los conceptos centrales de la jornada fue el impacto que pueden tener las enfermedades sobre el rendimiento y la rentabilidad de la colza.
Al abordar el pie negro o phoma, considerada una de las enfermedades más importantes del cultivo a nivel mundial, Rossi presentó información sobre las pérdidas productivas que puede generar cuando no es detectada y manejada a tiempo.
Además, explicó que, dependiendo de la enfermedad, el momento de aparición y las condiciones ambientales, las pérdidas pueden oscilar entre un 10% y un 50% del rendimiento potencial.
Los efectos no se limitan únicamente a una reducción de la producción. También pueden afectar el llenado de grano, disminuir la eficiencia de cosecha y favorecer la diseminación de patógenos a través de la semilla.
En este contexto, la detección temprana y la toma oportuna de decisiones se vuelven herramientas fundamentales para minimizar el impacto sanitario y proteger la rentabilidad del cultivo.
La importancia de llegar a tiempo
Sobre los desafíos que presenta la enfermedad de pie negro o foma, Rossi sostuvo que la clave está en el monitoreo temprano.
“Es fundamental observar el cultivo en sus primeros estadios, identificar si existen hojas afectadas y entender que ese es el momento oportuno para decidir una aplicación de fungicida”, explicó.
También se abordó la podredumbre blanca causada por esclerotinia, una enfermedad cuyo manejo requiere analizar tanto las condiciones ambientales como la historia agrícola de cada lote.
“En inicio de floración es importante evaluar las condiciones climáticas y considerar los cultivos antecesores para determinar si corresponde realizar una aplicación fungicida”, indicó.
Conocimiento para acompañar el crecimiento de la colza
La expansión de la colza representa una gran oportunidad para la agricultura uruguaya, pero también exige profundizar el conocimiento sobre los factores que pueden impactar en su desempeño.
A través de estas instancias, Proquimur continúa promoviendo espacios de actualización e intercambio técnico para acompañar el crecimiento de los cultivos y contribuir a una mejor toma de decisiones en el campo.








